Una tienda que solo muestra productos es media solución. La otra mitad es lo que pasa después del clic: cobrar, facturar, avisar al que arma el pedido y no perder ninguno. Armamos las dos mitades.
Cada venta son diez mensajes: precio, talle, envío, alias. La tienda contesta todo eso sola, y vos atendés solo lo que vale la pena atender.
Conectamos la tienda con la facturación electrónica de ARCA: cada venta sale con su comprobante en el momento, y tu contador recibe todo ordenado.
Casi siempre el problema no es la plataforma, es que quedó sola: sin fotos, sin precios al día, sin nadie que la ajuste. Nosotros la dejamos andando y seguimos cerca.
No te vamos a prometer que "las ventas explotan" por tener tienda: la tienda es el mostrador, y un mostrador no trae gente solo. Lo que sí hace es que ninguna venta se pierda por demora, error o desorden — y que puedas atender el doble sin sumar gente. Si además querés que te encuentren más, eso se trabaja aparte y también podemos ayudarte.
Depende de lo que necesites: no es lo mismo un catálogo con carrito que una tienda con facturación y envíos integrados. La primera charla es gratis y te llevás un número concreto, no un "depende".
Sí, y no hace falta que dejes las redes: siguen siendo tu vidriera. La tienda es donde la venta se cierra sola, sin diez mensajes por cliente.
No. Te la entregamos andando, te enseñamos a usarla con tus productos reales, y si te trabás nos escribís. Cargar un producto o cambiar un precio es como usar el celular.
Te vas con todo: productos, clientes y ventas se exportan. Tus datos son tuyos, no nuestros.
Con eso alcanza para decirte qué te conviene armar primero — y qué no hace falta todavía.
Te respondemos dentro del día, sin compromiso.